Juan Pinilla arqueólogo del cante

24 Feb

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El pasado viernes 17 de febrero tuvimos el honor de disfrutar y grabar la actuación de un artista singular, una rara avis dentro del flamenco, el granadino Juan Pinilla. Juan, al contrario de lo que asevera Rancapino (“el flamenco se escribe con faltas de ortografía”), es un cantaor y compositor culto, universitario, escritor, periodista, comprometido, profundo conocedor de los cantes, curtido en las peñas flamencas y defensor de las mismas. Fue nominado a los Grammy latinos por un disco con el poeta Fernando Valverde. Hace poco se atrevió a versionar temas de los Clash… ¡encajados al flamenco! No es la primera vez que se lanza con estas extravagancias. Pinilla ha llevado al flamenco a Nietzsche, a Groucho Marx y al Che Guevara.

Esto no hace que su ego le impida seguir firme con sus principios. Y restregándose en los mismos lugares y con la misma gente que, de alguna manera, forman parte de quién es su persona.

La noche del viernes el artista de Huétor-Tájar desplegó un alarde de sabiduría inusual en los músicos. Adentrándose en cantes ya casi perdidos, los desgranó, argumentando su origen y rescató letras que pocos aficionados sabíamos de su existencia.

Así pues abre el concierto por jaberas, cante que difícilmente escucharemos en un festival flamenco al uso (jaberas viene de haberas, las mujeres encargadas de manejarse con las habas). Las jaberas derivan de la familia del fandango. Continúa por caña, llena de color, y tonalidades, tanto vocales como las esculpidas por David Caro, el tocaor almeriense que suele acompañarle. De la caña, cante de compás, salta a los aires mineros, cantes libres, rememorando las volutas y tesituras vocales de Marchena y Valderrama.

Dentro de estos aires mineros, se pasea por Murcianas, recogiendo algunos cantes del Cojo de Málaga, abriendo un catálogo insospechado de cantes varios avezados por estos aires. Sigue por levanticas, también del Cojo de Málaga, algunos de estos cantes rescatados por Esperanza Fernández.

Remata las mineras por tarantos, el palo almeriense, con letra dedicada a la labor de la peña El Morato. Hace referencia a los trovos (poetas de la improvisación oriundos de las Alpujarras granadinas y almerienses), que descienden a Gádor y a sierra Almagreda a principios del siglo XX a buscarse la vida en la minería y dejando su impronta en los cantes de estos lugares.

Con el público embriagado, en el bolsillo, cambia completamente de tercio, de cante, y va hacia Cádiz. Por alegrías brinda un homenaje espectacular al gran Chano Lobato.

Y por seguiriyas (Reniego yo de mi sino”) de Tomás Pavón, de Antonio Mairena y de El Chocolate (después) cierra la primera parte del concierto, con el público en pie fundido en una ovación espectacular, entregado a una catarsis colectiva, abrazos y oles, que apenas dejan salir del recinto al artista para disfrutar del descanso.

La segunda parte, por difícil que pareciera, sigue creciendo. Pinilla rebosa seguridad, ingenio, sosiego, didacticismo, abre por farrucas, para placer de los asistentes. La farruca es otro palo lamentablemente arrinconado y que difícilmente se puede escuchar en festivales, o en otro lugar que no sea realmente una peña flamenca (sepa el lector neófito al flamenco, que la farruca es uno de los palos más jóvenes, de probable origen gallego astur).

Continúa por Málaga: “que te quise con locura yo en mi ‘via’ negaré, mira que cariño fue que siento la calentura que tuve por tu querer”, letra por malagueñas de Cayetano Muriel, Niño de Cabra (1870-1947) y Malagueña del Canario. Y mete letra hablando de Villagarcía, Almería. Continúa por malagueñas del Niño la Isla.

Sigue por soleá por bulerías, invocando a Tomás Pavón y a la Niña de los Peines, hablando de la importancia de escuchar y estudiar a los antiguos.

Presenciamos en vivo una auténtica arqueología y antología del cante.

Hace un recorrido impensable, ordenado y metódico por fandangos, iniciando el viaje desde Almería, fandangos de Almería y del Niño la Rivera. Una soberbia deconstrucción del viaje, si tuviéramos que hacer una metáfora de la gastronomía actual.

Cuando salía a cortar las uvas por año nuevo”. De Manolo el Ruso. Fandango abandolao de Málaga, al sur de las Alpujarras, por la zona de la Axarquía.

Fandango de Paquillo el del gas. Vira a jabegotes.

Continua por fandango de Pérez de Guzmán por Pepe Sorroche: “Y conmigo las caricias, amores tienes con otros, y conmigo las caricias. Si te quieres divertir cómprate una guitarra y no te acuerdes de mí”.

Y como no, fandango de Lorca/Morente (Virgin, 1998): “la esposa triste se bañaba en el río de la sierra. Por el cuerpo le subían los caracoles del agua, la arena de la orilla”.

Fandangos de Lucena: “en criticar y murmurar el tiempo que las gastao, mejor lo fueras empleao en blanquear tu fachá que sucia te la han dejao”.

Que se mea en el perejil

en mi casa tengo un gato

cada vez que estoy borracho

me echan la culpa a mí

como lo pille lo mato”.

Y de los Huétor: “la rosa que te trají

si no te la fuera traío

no te la fueras ponío”.

Cierra con fin de fiesta por bulerías. Se suman artistas locales de primera línea: David Delgado “Niño la fragua” al toque, José y Daniel Muro, Baldomero Cortés al los cantes.

Bailaron casi todos!!!

Y acaba homenajeando a Enrique Morente, “Borracho de amor”.

En ocasiones como esta, nuestro oficio de periodista vuelve a cobrar sentido. Así lo vivimos quienes asistimos a su actuación en la peña flamenca El Morato (Almería).

Los pimientos rellenos de Khevir

17 Ene

“Los pimientos son una de las mejores bondades que podemos echarnos a la boca y a la vida”. CKS.

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Hay familias que aman la gastronomía desde todos y cada uno de sus lados. Una de esas familias es la de Khevir. Presenciar y abrir los sentidos a su trabajo impoluto en el laboratorio donde se gestionan los pensamientos, es decir, la cocina, es un gustazo para unos pocos privilegiados. Khevir, el gran mago de nuestro admirado laboratorio, es generoso ad infinitum; gracias a esa cualidad en peligro de extinción en este desaconsejable mundo, tenemos una de sus recetas. Es tan fácil, como saludable. ¡ Y deliciosa a más no poder !

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:

– 500 grs. de carne de pavo picada.

– 1 taza de arroz integral.

– 1 pimiento rojo y bien hermoso por comensal.

– 1 cebolla picada juliana.

– 2 dientes de ajo medianejos.

– 1 puntita de chile (si no tienes chile, puede ser igualmente guindilla ibicenca –que tanto nos gusta-, o guindilla peninsular mesetaria o incluso, a unas malas, puedes tomar prestada una guindilla a tu vecino, que se cree ‘guay’ y ha plantado varias macetas de guindillas varias en su ventana).

– pizca de: canela, pimentón (dulce o picante, aunque preferentemente la segunda opción), orégano y tomillo.

– 2 tomates rojos, bien hermosos también y maduros (para la salsa).

– chorrito discreto de vino tinto.

– queso feta.

– sal marina.

– aceite de oliva.

ELABORACIÓN:

En una cacerola con agua hirviendo colocamos los pimientos durante 5 minutos para ablandarlos un poco. Pasado ese tiempo, eliminamos el agua y cortamos lo que serán las ‘tapaderitas’ con su rabito. Las reservamos junto a los pimientos, pues al final del proceso las volveremos a usar (si queremos).

En una sartén ponemos aceite de oliva a fuego vivo. En el mismísimo momento en el que empieza a humear, lo bajamos y echamos la cebolla picada a juliana, los ajos picados del mismo modo y el chile -de cuya procedencia ya hemos hablado-. El fuego muy lento, a su ser. Movemos de vez en cuando.

Cocinar requiere una cualidad importante: la observación; así pues, cuando observando el pochado compruebas que la cebolla parece convertirse en transparente, lo que te está diciendo ese pochado es que este es el momento de añadirle lo último que tuvieras pensado antes de apartarlo del fuego.

En este caso lo que vamos a echar a ese pochado es la carne de pavo picada. Subimos un poco la temperatura del fuego. Agregamos los tomates partidos en dados. Damos unas vueltas y tapamos. Dejamos pochar a fuego flojo unos minutos. Echamos el chorrito de vino tinto. Removemos y dejamos tapado otro par de minutos más. Enriquecemos con todas las pizcas: la de canela, la de pimentón, la de orégano y la de tomillo. Si es necesario pondremos en este instante otra pizca, la pizca de sal.

Mientras hacemos el sofrito, pochado o rehogado, en otra cazuela estaremos hirviendo el arroz integral. Una vez hervida la medida de arroz para este relleno, una taza mediana, mezclaremos bien con el rehogado.

Apelando a nuestra capacidad de observación, veremos que el relleno de los pimientos va espesando. Y así es como lo queremos. Entonces, con mimo y cuidado lo introduciremos dentro de los pimientos.

Una vez rellenos, le ponemos por encima un poco de queso feta en la parte superior. Si no tuviéramos queso feta, por vaya usted a saber qué motivo, podemos juntos, e incluso en solitario, sustituirlo por otro queso suave.

De esta manera colocamos los pimientos en una fuente de horno y los metemos en el mismo a unos 160º (pero hay que estar al loro, que los hornos son como los matrimonios, cada uno va a su bola). Durante unos 20 minutos aproximadamente (aquí debemos seguir haciendo uso de la cualidad ‘observación’, no fuera a ser que se nos quemaran).

Un buen pan de centeno, una buena ensalada verde y variada y un buen vino tinto nos auparán al séptimo cielo de los sentidos.

PROPIEDADES NUTRITIVAS

De los pimientos o de su gran principio activo, el betacaroteno: es un fitonutriente de la familia de los carotenoides. Pero realmente el betacaroteno es un pigmento. Es el pigmento que da el color a las hortalizas amarillas-anaranjadas, o rojas. Cuanto más roja es la pigmentación, más concentración de betacaroteno hay en la verdura. Por tanto, el pimiento rojo es el rey del verano.

Este pigmento (betacaroteno), se puede convertir en vitamina A, si el organismo, sapiente, así lo estima. E incrementa hasta 3 veces la absorción del hierro, ¡tenedlo en cuenta, anémicos ferropénicos!

Para seguir recordando las propiedades del betacaroteo o, lo que es sinónimo en este caso, del pimiento rojo, es bien aconsejable echar un ojo a este mismo epígrafe de la siguiente receta: https://gastroflamencopunk.wordpress.com/2013/06/29/el-betacaroteno-como-la-bicicleta-es-para-el-verano/

Ésto, es flamenco en… Almería

3 Ene

He aquí el principio de un nuevo formato televisivo: “Ésto, es flamenco”. En esta primera entrega veremos “Ésto, es flamenco… en Almería”.

El programa “Ésto, es Flamenco” es un espacio audiovisual dónde se aúnan actuaciones en directo llevadas a cabo en peñas, asociaciones culturales y musicales, o fiestas privadas, con declaraciones de artistas flamencos y responsables u organizadores de las peñas, haciendo hincapié en el fundamental aspecto didáctico, breve pero asertivo del arte flamenco, un folclore que vuela sin fronteras, como bien reconoció la UNESCO: patrimonio inmaterial de la humanidad.

Se trata de un programa de temática flamenca en directo, en la peña, en la reunión, con los aficionados locales, en la fiesta, pero, sobre todo, un programa planteado desde una óptica seria, objetiva, rigurosa y diferente.

Con este formato se pretende cubrir el vacío existente, y llenar el hueco de la demanda popular que existe, acercando el flamenco a través de la pequeña pantalla al telespectador. Ésto, es Flamenco rescata una clase de flamenco impensable de otro modo. Ésto, es Flamenco se hace eco del flamenco de rancio abolengo, del flamenco primitivo, del flamenco experimental, del flamenco de nuestros jóvenes de barrios, del flamenco indispensable de nuestros mayores, ya retirados, o del flamenco regurgitado por extranjeros que, enamorados de él, lo practican. Tanto de los cantes, como de la parafernalia necesaria para llevarlos a cabo.

Ésto, es flamenco, se nutre de los artistas locales de cada lugar al que se desplaza.

Ésto, es Flamenco es un programa atemporal, distinto, con ritmo, divertido, interesante y único. Ésto, es flamenco no conoce fronteras, con lo que nos encontraremos con un “Ésto, es flamenco en… Almería”, “Ésto, es flamenco en… Granada”, “Ésto, es flamenco en… Andalucía”, “Ésto, es flamenco en… Madrid”, “Ésto, es flamenco en… Tokio” y “Ésto, es flamenco en…” cualquier parte del mundo, puesto que el flamenco es patrimonio de la humanidad.

Pollo Gitano Flamenco Punk

7 Dic

El pollo gitano es muy viajero. Va desde la India hasta la península Ibérica eligiendo Andalucía como fin de trajecto (por el momento). En su viaje va aprendiendo de todos y cada uno de los lugares por donde pasa. Ingredientes, especias, sabores, colores, ¡casi olores! y  música. La música, ese elemento fundamental para acceder a los estados mentales más hermanados y cooperantes.

Ingredientes para un ‘puñao’ de amigos:

  • 2 cebollas
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 4 tomates rojos maduros
  • 1 hoja de laurel
  • pasta de ajo (2 dientes) y jengibre (un trozo pelado)
  • otro trozo más de jemgibre
  • cucaradita de cúrcuma
  • cucharadita de pimentón
  • 2 cucharaditas de GARAM MASALA (explicación didáctica y perfecta en el vídeo).

ELABORACIÓN

Todos los ingredientes los vamos pochando en una sartén o vasija de barro. A fuego muy lento. Una vez conseguido el pochado, agregamos el pollo que, partido en trozos, ha estado macerando unas horas previas a su guiso.

Cuando llegamos a observar que el pollo está casi hecho, añadimos las lentejas ya hervidas. Servimos con cilantro, romero, albahaca y arroz integral hervido.

Una vez leído este breve texto, entra en el estado mental al que te llevará la música y musicalidad del vídeo. ¡Entra!

Salud, para disfrutar de la Vida.

ALFONSO SALMERÓN: ANÉCDOTAS, LITERATURA Y CANTES.

30 Oct
El cantaor Alfonso Salmerón y la periodista de flamenco Carmen Salmerón. Autor: Paco Fernández López.

El cantaor Alfonso Salmerón y la periodista de flamenco Carmen Salmerón. Autor: Paco Fernández López.

Peña El Morato. Almería. España.

Viernes 28 de octubre 2016.

22h 30′.

Alfonso Salmerón: cante.

Antonio de Quero: guitarra.

Oscar Salmerón: cajón.

Presentación: Carmen K. Salmerón.

El pasado viernes 28 de octubre, vísperas y puente de los santos, ahora de “jalowín”, el cantaor almeriense más internacional, Alfonso Salmerón, volvió a visitar la tierra de los tempranos. El motivo fue presentar un libro de flamenco y anecdotario. Se trata de una especie de biografía autorizada, dónde el cantaor y compositor cuenta múltiples anécdotas acaecidas en los territorios flamencos a lo largo y ancho del planeta. Entre los muchos artistas y situaciones de los que habla, se encuentran los Habichuela, la bailaora Merche Esmeralda, el popular Chiquito de la Calzada, la Paquera de Jerez, Porrina de Badajoz, el tenor José Carreras, el director Von Karajan, Plácido Domingo… Nuestro almeriense Alfonso Salmerón ha sido el único flamenco que, a día de hoy, ha participado en una ópera, Carmen, bajo la dirección de Von Karajan.

La presentación corrió a cargo de Lola de Quero, presidenta de la peña flamenca El Morato, y de la periodista y comentarista de flamenco que escribe estas líneas, Carmen K. Salmerón. Fuimos desgranando anécdotas, recuerdos de viajes, situaciones rocambolescas, momentos embarazosos y otros hilarantes, conectados todos con el hilo indeleble del flamenco.

Aplausos, risas, empatía y atención fue la respuesta del público asistente, entre los que se encontraban desde familiares, amigos y seguidores del cantaor, jóvenes ávidos de paladear el flamenco jondo y antiguo que caracteriza a Salmerón, y aficionados flamencos de diferentes nacionalidades: franceses, canadienses, estadounidenses, peruanos, alguno de ellos jóvenes erasmus. Como ya empezó a hacerse en el San Juan Evangelista, de la mano de otro almeriense insigne, Alejandro Reyes, la Universidad sigue acercándose al flamenco, y éste a la Universidad.

Después de la presentación del libro, y a pesar de un catarro que, de tan enamorado no acaba de dejar al cantaor, asistimos a un recital flamenco memorable.

Alfonso Salmerón y el tocaor Antonio de Quero. Foto de Paco Fernández López

Alfonso Salmerón y el tocaor Antonio de Quero. Foto de Paco Fernández López

Abrió con un cante lamentablemente poco dado ya, fuera de la cordillera Subbética: una granaína. Hay que destacar la guitarra acompañante en la propulsión de este cante, la guitarra de Antonio de Quero, hijo de El Niño las Cuevas, uno de los grandes maestros flamencos en esta esquina peninsular. En las falsetas de Antonio se escuchan ecos de Sabicas, Niño Ricardo, Paco de Lucía, los grandes maestros del toque en los que se mira el joven tocaor.

Alegrías de Cádiz entrelazadas con anécdotas vividas con el gran Chano Lobato, bulerías de Jerez, soleá por bulerías, tientos tangos que guiñaron a Morente, un taranto espectacular, “La seguiriya de María”, sublime cante dedicado a la memoria de su hermana desaparecida, fueron algunas de las perlas que los artistas regalaron a su público.

De izquierda a derecha, Oscar Salmerón, Alfonso Salmerón y Antonio de Quero. Foto: Paco Fernández López.

De izquierda a derecha, Oscar Salmerón, Alfonso Salmerón y Antonio de Quero. Foto: Paco Fernández López.

Y si abrió el concierto por granaínas, cerró por fandangos de Huelva, levantando al respetable que le arropó con un manto de aplausos bien caluroso, tanto a Alfonso, como a Antonio y a Oscar.

En buena ley hay que recalcar la labor impoluta de mantenimiento y rescate del flamenco llevada a cabo por las peñas flamencas. La mayoría están dejadas de la mano de la Administración, a pesar de que el flamenco es patrimonio de la humanidad.

Tal es el caso de la peña “El Morato”, ubicada en una cueva abierta, mirando al sur, dominando la ciudad y bahía almeriense. Cualquier individuo del planeta tierra, o incluso de otro, puede acceder al recinto sin ser necesariamente socio, puede disfrutar de esa arquitectura única, de buenas bebidas y buenas tapas, a precios más que populares, sentados cómodamente y disfrutando de un recital sin duda magistral.

Así es como la peña “El Morato”, activa desde principios de los años ochenta, ha llegado a ser una de las catedrales del flamenco almeriense.

Carmen K. Salmerón.

TOMASITO, LA IGUANA DE JEREZ CONQUISTA EL ELEMENTO AIRE

13 Ago

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Tomasito.

Jueves 11 de agosto. 23 h.

El Chamán, Los Escullos, Almería.

El aire, el elemento aire, el viento, está íntimamente relacionado con la inteligencia, la creatividad y el idealismo. Imposible asirlo. Imprevisible en su vehemencia. Impensable conquistar su reino etéreo; pero el terrenal encuentra su sitio en Almería. Se instala ahí sin pedir permiso alguno. Muestra su ferocidad con rugidos que en ocasiones han llevado, y llevan, a la locura. Le llaman “el levante”.

El verano del 2016 está siendo secuestrado por la tiranía del levante. Ferocidad extrema en la playa. Furia salvaje la del mar. Paliza de arena en las calas. Abrasivo en el interior. Aire, tierra, agua, han emprendido su propia Olimpiada de titanes, al margen de Brasil. Sin embargo, siempre existe un chamán. Un chamán que embauca y abre puertas a estados de ánimo insospechados. Eso pasó la otra noche en Los Escullos (Almería).

El concierto debería haber empezado a las once de la noche. Diez minutos antes de dicha hora en el local se encontraban los camareros, algún acompañante despistado, el viento del levante haciendo gala de todo su esplendor, e incluso más aún y la taquillera, que dijo: “hasta las once no se dispensan entradas”. Y ciertamente el directo empezó más cerca de la una que de la media noche.

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Definitivamente parecía que el elemento aire, el viento de levante no estaba dispuesto a acompañar. Pero, ¡ay! la vida tiene un plan y nunca pide permiso. Después de tan larga y ventosa espera, que también hizo imposible disfrutar de la famosa lluvia de estrellas, en ese lugar espectacular que es el Chamán, los músicos subieron al escenario, sonó el primer acorde guitarrero, y… “Azalvajao”. “Azalvajao” plantó cara al elemento aire. El público se entregó a Tomasito desde esa primera nota, acompañando, entregado, a esa elipse que marcó el artista jerezano.

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El repertorio estuvo marcado por el último disco, “Azalvajao”, coreado ad infinitum por el público, y salpicado por otras perlas del autor, como “Dámelo ya”, o “Mi morena”. Todo ello aderezado con los ingredientes magistrales y únicos que regala Tomás Moreno, Tomasito: un derroche de compás con palmas, pies y alma, una hemorragia de adrenalina energizante, un baile único, que recuerda a la otra iguana, la Iguana de Detroit, Iggy Pop; el punk llevado al flamenco. Ir a un concierto de Tomasito es garantía directa de acceso al cielo del disfrute.

Y para acabar, ya en los bises, eligió un éxtasis estratégico, el “Back in Black” de sus amados ACDC, en clave de rock por rumba-bulerías. Único. Soberbio. Espectacular.

Conviene recordar que para el disco después de “Castaña”, quiso incluir dicha versión, pero los permisos no acompañaron su voluntad. Sony Music, la discográfica con la que andaba Tomasito en esa época no lo consiguió. Mario Pacheco, kamikaze y visionario donde los hubiere, se atrevió a publicarla. Fue en el disco siguiente de Tomasito, “Y de lo mío qué? (2009), vuelta a Nuevos Medios. Tomasito tenía la grabación guardada en un cajón desde mediados de los noventa, “los del grupo, ACDC, son amigos míos del Myspace y parece que no se han mosqueao”.

La primera vez que mostró al público la versión del Back in Black, fue en el San Juan Evangelista, a final de los noventa. Pero el público, fundamentalista flamenco en su mayoría, no estuvo a la altura de semejante exquisitez. Tomasito, como los grandes genios, como el gran genio que es, no siempre es bien paladeable en papilas gustativas con signos de atrofia.

Y así fue como La iguana de Jerez, de quién tendremos trabajo nuevo el próximo otoño, una vez más, navegó contra viento y marea, conquistando los espíritus llamados a su mesa sin límites.

Los cantes de Almería. 2016.

20 Jul Sensi Falán y Rodrigo Valero
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Nono Zapata, José Antonio López Alemán, Alejandro Reyes y Carlos Jover.

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La cantautora chanqueña Sensi Falán y el fotógrafo Rodrigo Valero.

LOS CANTES DE ALMERÍA

19 de julio. Museo de la Guitarra. 19h.

Conferenciantes:

José Antonio López Alemán, moderador y expresidente de la peña El Taranto.

Nono Zapata, flamencólogo y vicepresidente de la peña El Taranto:

Alejandro Reyes, fundador y director del colegio universitario San Juan Evangelista, organizador del Festival Flamenco de Almeria durante 40 años. Organizador y director del Festival Flamenco ‘Caja Madrid’. Promotor musical insigne, especialmente de flamenco y jazz.

Carlos Jover, flamencólogo almeriense muy unido a la peña El Taranto desde sus inicios.

Con motivo del medio siglo de vida del Festival Flamenco de Almería, uno de los cinco festivales más prestigiosos del planeta, el Ayuntamiento ha fomentado múltiples actividades paralelas, más allá de los recitales de flamenco en sí, que este año se están llevando a cabo en la plaza de la Catedral.

Una de las actividades más coquetas, consiste en una serie de charlas y conferencias que pretenden acercar al aficionado al orígen de los cantes, en particular al taranto, palo oriundo de la tierra donde nacen los tempranos, Almería. El museo de la guitarra fue testigo, ayer tarde, de una charla bien interesante, instructiva a la par que divertida.

Definitivamente, parece ser que Chacón y Montoya son los pioneros en recoger y grabar el taranto, según expuso el erudito Nono Zapata. Don Ramón Montoya se especializó en los toques de los cantes de Levante. En 1929, el cantaor jerezano Manuel Torre, graba con el tocaor Miguel Borrull una variación nueva del taranto, que denomina rondeña: “ande andará mi muchacho que hace tres días que no lo veo”, y otra variación que denomina taranta. Habló Zapata del origen de los cantes mineros, aludiendo al taranto como matriz. Recordó que Sabicas fue el primero en meter a compás por ritmos de tangos, tangos lentos al 4×4, el fandango abandolao propio de las tierras almerienses, para poder llevarlo al baile, hecho histórico que se produjo por primera vez en Nueva York, en 1942, con el toque de Sabicas y el baile de Carmen Amaya. Recordó pues que el taranto primero fue un fandango. Un fandango abandolao. Posteriormente se reencarnó en un fandango minero que dio lugar al taranto, la taranta, cartagenera y demás cantes de levante. Habló de la importancia de El Ciego de la Playa a la hora de la evolución y expansión de este palo matriz.

Fue de capital importancia la presencia del ferrocarril, que unía los puntos mineros de Gádor y sierra de Almagrera (dónde nace el taranto) con diferentes puntos mineros de Jaén. Letras como ésta aportan color a la teoría: “yo te estoy queriendo a tí con la misma vehemencia que lleva el ferrocarril”.

Si la charla de Nono Zapata fue interesante en cuanto a historia, la de Alejandro Reyes nos dejó ganas de saber mucho más aún. Esperamos con ansiedad y ardor adolescente un libro en el que Reyes cuente los millones de anécdotas que reposan en su memoria. Alejandro Reyes es una pieza clave en el concepto, mantenimiento y expansión del flamenco. Si Alejandro Reyes Domene no hubiera existido, el flamenco no sería tal y como lo entendemos hoy. Acercó el flamenco a la Universidad y acercó a los universitarios a los tablaos. Algo inaudito y no exento de alta peligrosidad. Hablamos de una España en la que el dictador estaba aún bien vivo y seguía firmando sentencias de muerte.

Alejandro habló de algunos de los artistas flamencos que llevó al colegio universitario San Juan Evangelista, al Festival Flamenco del Taranto, al Festival Flamenco de Caja Madrid o al Festival Flamenco de Almería. El último concierto de Camarón fue en el Johnny. Enrique Morente, El Lebrijano, Paco de Lucía, y un larguísimo etcétera constan en los anales del flamenco; como mecenas, Alejandro Reyes. Apoyó profusamente a artistas flamencos almerienes, caso de Tomatito, Niño Josele y al cantaor Alfonso Salmerón, el primero que aunó el flamenco con la ópera (Carmen, junto a José Carreras, dirigida por Von Karajan).

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Entre el público asistente se encontraba la cantautora chanqueña Sensi Falán, la cantaora Sonia Miranda, el fotógrafo Rodrigo Valero, el presidente de la peña El Taranto, Rafael Morales o la concejala de cultura, Ana Martínez Labella.

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Entre el público, la cantaora sevillana afincada en Almería, Sonia Miranda, y el cantaor Alfonso Salmerón.

Una vez finalizada la charla, disfrutamos de unos cantes por tarantos, soleá y fandangos, interpretados por Juan Gómez.

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Iniciativas como esta son justas y necesarias, especialmente teniendo en cuenta que el flamenco es patrimonio de la humanidad. Almería, tierra de sol, energías renovables, yacimientos arqueológicos, alta montaña, gastronomía, cine y flamenco. Mucho flamenco.

Crema atardecer de melón

15 Jun
Autor: Manuel González, Manugón.

Autor: Manuel González, Manugón.

 

CREMA ATARDECER DE MELÓN

¡Oh, tú, melón, alimento mágico, caprichoso y procaz, que en la mañana sana y por la noche mata!, ora pronobis.

Una vez ejecutada nuestra captatio benevolentiae con esta oración al melón, queda garantizada la ausencia del retortijón impertinente.

Ingredientes para unas 6 personas:

  • 1/2 melón más bien maduro, sin cáscara ni pepitas, de unos 700 u 800 gramos.

  • 2 cucharadas soperas de azúcar.

  • 1 paquete pequeño de nata para cocinar.

  • 1 copa generosa de brandy.

ELABORACIÓN

Calentamos en un cazo a fuego fuerte el brandy y el azúcar. Cuando alcanza el punto de ebullición, bajamos el fuego al mínimo, removemos con cuchara de palo (como siempre ha de ser) y mantenemos unos 10 minutos. Transcurrido este tiempo, retiramos del fuego y dejamos enfriar. Mientras tanto, quitamos la piel del melón, lo hacemos trozos, lo metemos en un recipiente que permita introducir batidora e ingredientes en su justa medida, para garantizar que, nada saldrá propulsado, como si del cometa Halley se tratara). Bien, una vez garantizado esto (se puede usar a modo de vaso de batidora una cacerolita con capacidad para 2 litros), introducimos en el recipiente los trozos del melón y la nata. Batimos bien hasta conseguir la apariencia de un líquido espeso (lo conseguimos en apenas unos segundos). Si quedara demasiado espeso, aligeramos añadiendo un chorrito de leche. (Aténgase el cocinero al significado literal de “chorrito”. Si en lugar de chorrito propinamos una inundación, tipo cataratas de Iguazú, tenga claro el lector que arruinará el postre. ¡También podría ser que inventara otro!). Una vez obtenido el líquido espeso, le añadimos el brandy azucarado y templado. Mezclamos bien. Servimos en cuencos. Metemos en el frigorífico al menos una hora antes de ser consumido. Adornamos cada cuenco con un trozo de cáscara de melón con forma de flor de 5 pétalos, que dibujaremos nosotros mismos sobre la cáscara y recortaremos. Clavamos una por cuenco. No te quepa duda de que sorprenderemos con este arrebato creativo a nuestros invitados, incluidas suegras y cuñadas.

PROPIEDADES

El melón carece de grasa. Su energía procede de los hidratos de carbono que, en la fruta, se llama fructosa. Cuanto más maduro esté, más concentración de fructosa alcanza, con lo que será más dulce al paladar. Posee alta concentración de carotenoides, lo que nos asegura propiedades antioxidantes (¡arrugas fuera!). También cuenta con ignamos, sustancias protectoras frente al cáncer y enfermedades cardíacas.

Carmen K. Salmerón. 

Semana grande de “El Taranto”

9 Jun

 

No sólo de pan vivimos. El alimento espiritual es justo y necesario. En esta ocasión, nos alimentamos con flamenco jondo. ¡ Que ustedes lo disfruten !

Langostinos cocidos con espinacas salteadas

9 Jun

 

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Autor: Manuel González Manugón.

 

LANGOSTINOS COCIDOS CON ESPINACAS SALTEADAS

Para 4 personas que no estén desmayadas de hambre:

  • 6 ó 7 langostinos cocidos.

  • 1/2 k. De espinacas frescas (las podemos comprar ya limpias y lavadas metidas en bolsas).

  • 1 puñado de pistachos.

  • 1 ajo majado.

  • 1 guindilla.

  • Aceite de oliva.

  • Sal yodada.

ELABORACIÓN

Colocamos los langostinos cocidos con su piel, en una fuente mona. En una satén, a fuego vivo y con poco aceite, salteamos apenas un par de minutos las espinacas tal y como las sacamos de la bolsa. Quedarán más crudas que fritas. Les ponemos un poco de sal. Las colocamos en otra fuente.

Volvemos a la sartén, cuyo fondo cubriremos discretamente de aceite de oliva. Echamos el majado que hemos preparado con: el ajo, la guindilla y los pistachos. Rehogamos a fuego fuerte otro par de minutos, aproximadamente y, vertemos el contenido de la sartén por encima de las espinacas salteadas.

PROPIEDADES NUTRICIONALES

 No olvides que el marisco es muy bajo en calorías y grasas y altísimo en sales minerales, tan necesarias para el organismo, así como en proteínas. Los importantes niveles de zinc que contienen, son más que interesantes para mantener en un punto óptimo el semen y por tanto la fertilidad masculina. Mantiene el tono y la fuerza muscular gracias a los importantes niveles de magnesio que aporta.

Las espinacas contienen mogollón de folato, lo que reduce el riesgo en una embarazada, de parir un bebé con espina bífida. Tiene cantidades de calcio (170mg. por cada 100grs.) tales, que provocan la envidia a la leche (100grs. de leche poseen 115 mg de calcio). Sus altísimos niveles en beta caroteno, protegen las proteínas del cristalino contra las degeneraciones (cataratas, degeneración macular, etc). Y, por si todo esto fuera poco, las espinacas son uno de los alimentos más ricos en hierro; ¡pregúntale a Popeye!